Las benzodiazepinas en la encrucijada: navegando entre la promesa terapéutica y los peligros del mal uso
la doble naturaleza de las BZD, como herramientas esenciales en la atención aguda y como posibles contribuyentes a los trastornos por consumo de sustancias, exige un enfoque equilibrado y basado en la evidencia. La investigación continua, la mejora de la formación de los prescriptores y la integración de la información genética en la atención clínica pueden ayudar a mitigar los daños, preservando al mismo tiempo el beneficio terapéutico. Ann Gen Psychiatry, 2 de febrero de 2026
Las benzodiazepinas (BZD) son una clase de fármacos psicoactivos ampliamente recetados, conocidos por sus rápidos efectos ansiolíticos, anticonvulsivos y sedantes. Introducidas como alternativas más seguras a los barbitúricos, las BZD ganaron popularidad rápidamente en entornos clínicos, pero desde entonces se han convertido en un tema de preocupación para la salud pública debido al aumento de las tasas de uso indebido, dependencia y sobredosis, particularmente cuando se coadministran con opioides. Esta revisión narrativa explora el desarrollo histórico, los mecanismos farmacológicos, las indicaciones clínicas y los resultados adversos asociados con el uso de BZD, a la vez que destaca áreas emergentes de investigación como la farmacogenética (PGx) y los estudios de asociación de todo el genoma (GWAS). Las BZD actúan como moduladores alostéricos positivos del receptor GABA A , mejorando la neurotransmisión inhibitoria. Este mecanismo subyace tanto a su eficacia terapéutica como a su potencial para la dependencia fisiológica y el uso indebido. Las aplicaciones clínicas abarcan la ansiedad aguda, el insomnio, el manejo de las convulsiones y la abstinencia de alcohol; Sin embargo, el uso a largo plazo conlleva riesgos significativos que incluyen deterioro cognitivo, lesiones relacionadas con caídas, excitación paradójica y síndromes de abstinencia. Los procesos de refuerzo y neuroadaptación dentro del sistema dopaminérgico mesolímbico contribuyen a la adicción a las BZD, especialmente con la exposición crónica. Las respuestas regulatorias incluyen la clasificación de la Lista IV bajo la Ley de Sustancias Controladas y las advertencias de recuadro negro de la FDA. A pesar de la disminución de las tasas de prescripción en los últimos años, el uso indebido, incluido el uso no médico y el uso de BZD de diseño ilícito, sigue siendo prevalente, especialmente entre los adultos mayores y aquellos con trastornos psiquiátricos o por uso de sustancias comórbidos. Los estudios farmacogenómicos han identificado polimorfismos genéticos en enzimas hepáticas (p. ej., Cyp2c19 y Cyp3a4 ) y subunidades del receptor GABA A (p. ej., Gabra2 ) que pueden influir en el metabolismo, la eficacia y la vulnerabilidad a la adicción de las BZD, lo que sugiere potencial para enfoques de medicina personalizada. En conclusión, la doble naturaleza de las BZD, como herramientas esenciales en la atención aguda y como posibles contribuyentes a los trastornos por consumo de sustancias, exige un enfoque equilibrado y basado en la evidencia. La investigación continua, la mejora de la formación de los prescriptores y la integración de la información genética en la atención clínica pueden ayudar a mitigar los daños, preservando al mismo tiempo el beneficio terapéutico.
El trabajo
Figg, J.W., Love, C.A., Sorathia, V. et al. Benzodiazepines at the crossroads: navigating therapeutic promise and perils of misuse. Ann Gen Psychiatry 25, 5 (2026). DOI: 10.1186/s12991-025-00627-0
Disponible en: https://n9.cl/hb5157