Uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones y riesgo de cáncer de estómago

Un extenso estudio observacional con base poblacional en cinco países nórdicos concluyó que el uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones podría no estar asociado con un mayor riesgo de adenocarcinoma gástrico. BMJ, 21 de enero de 2026.

Resumen

Objetivo: Ayudar a aclarar si el uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones se asocia con un mayor riesgo de adenocarcinoma gástrico mediante el diseño de un estudio que tuvo en cuenta las deficiencias metodológicas de la literatura existente.

Diseño: Estudio poblacional de casos y controles con datos recopilados prospectivamente de múltiples registros nacionales completos en cinco países nórdicos.

Ámbito: Atención sanitaria integral en cinco países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia) entre 1994 y 2000.

Participantes: Pacientes con adenocarcinoma gástrico, emparejados por edad, sexo, año calendario y país, con 10 participantes de control seleccionados aleatoriamente de la población total de cada país.

Exposición: La exposición se debió al uso prolongado (más de un año) de inhibidores de la bomba de protones, excluyendo los 12 meses anteriores a la fecha de diagnóstico (casos) o la fecha de inclusión (controles). Se analizó el uso a largo plazo (más de un año) de antagonistas del receptor de histamina-2 para evaluar la validez y especificidad de los hallazgos para el uso de inhibidores de la bomba de protones.

Principales medidas de resultados: El resultado fue adenocarcinoma gástrico. Se excluyó el adenocarcinoma de la unión esófago-gástrica (cardias) para evitar factores de confusión por indicación (es decir, reflujo gastroesofágico). Además de controlar las variables coincidentes, la regresión logística multivariable proporcionó odds ratios con intervalos de confianza del 95%, ajustados por país, tratamiento de Helicobacter pylori, úlcera péptica, enfermedades relacionadas con el tabaquismo, enfermedades relacionadas con el alcohol, obesidad o diabetes tipo 2, y tratamiento farmacológico con metformina, antiinflamatorios no esteroideos y estatinas.

Resultados: El estudio incluyó 17.232 casos de adenocarcinoma gástrico (no-cardias) y 172.297 controles. El uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones se observó en 1766 (10,2%) casos y 16 312 (9,5%) controles. No se encontró asociación entre el uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones y el adenocarcinoma gástrico (odds ajustadas: 1,01; intervalo de confianza del 95%: 0,96 a 1,07). El riesgo fue similar para el uso de antagonistas del receptor de histamina-2 (odds ratio ajustada: 1,03; intervalo de confianza del 95%: 0,86 a 1,23). Se identificaron múltiples fuentes de error que llevaron a una asociación de falsos positivos: la inclusión del uso de inhibidores de la bomba de protones poco antes del diagnóstico de adenocarcinoma gástrico, el uso a corto plazo de inhibidores de la bomba de protones, el adenocarcinoma de cardias y la falta de ajuste para las variables relacionadas con Helicobacter pylori.

Conclusiones: El uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones podría no estar asociado con un mayor riesgo de adenocarcinoma gástrico.

El artículo original:

Duru O, Santoni G, Holmberg D, Birgisson H, Kauppila J H, von Euler-Chelpin M et al. Long term use of proton pump inhibitors and risk of stomach cancer: population based case-control study in five Nordic countries BMJ 2026; 392 :e086384 doi:10.1136/bmj-2025-086384 

Disponible en:  https://n9.cl/ecfb9

Compartir