Nuevos tratamientos emergentes para los trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad se caracterizan por un miedo, ansiedad o evitación excesivos y persistentes ante peligros o amenazas percibidas, ya sean externos (como la crítica social) o internos (como sensaciones interoceptivas aversivas).  Si bien los tratamientos estándar muestran eficacia, las tasas de falta de respuesta y recaída resaltan la necesidad de complementar los tratamientos existentes o desarrollar otros nuevos. Esta revisión resume los tratamientos nuevos y emergentes, tanto de uso individual como complementario, para los trastornos de ansiedad. BMJ, 16 de marzo de 2026

Los trastornos de ansiedad se caracterizan por un miedo, ansiedad o evitación excesivos y persistentes ante peligros o amenazas percibidas, ya sean externos (como la crítica social) o internos (como sensaciones interoceptivas aversivas). La evitación abarca desde la negativa rotunda a acercarse o la huida prematura de ciertas situaciones o actividades, hasta una dependencia sutil de otras personas o de ciertos comportamientos u objetos para afrontarlas. Estos síntomas se asocian con un malestar considerable o un deterioro en el funcionamiento y suelen durar seis meses o más en adultos.

 Si bien los tratamientos estándar muestran eficacia, las tasas de falta de respuesta y recaída resaltan la necesidad de complementar los tratamientos existentes o desarrollar otros nuevos. Esta revisión resume los tratamientos nuevos y emergentes, tanto de uso individual como complementario, para los trastornos de ansiedad. Los tratamientos nuevos de uso individual incluyen psicoterapias más recientes (tratamientos basados ​​en recompensas y estrategias de reducción de conductas de seguridad); una técnica de mejora de la interocepción (flotación-REST); estimulación magnética transcraneal (EMT) o estimulación transcraneal de corriente continua (ETCC); agentes farmacológicos (maritupirdina); y suplementos naturales, como ashwagandha y L-teanina. Las estrategias novedosas de mejora del tratamiento buscan optimizar la terapia de exposición, e incluyen nuevas técnicas conductuales (modelo de recuperación inhibitoria de la terapia de exposición, experimentos conductuales dirigidos a la intolerancia a la incertidumbre) o agentes farmacológicos ( D -cicloserina, escopolamina). El cannabidiol se ha estudiado como tratamiento de uso individual y como estrategia complementaria. La mayoría de estos tratamientos han demostrado al menos cierta eficacia. Algunos tratamientos novedosos pueden implementarse clínicamente, mientras que otros requieren más pruebas.

Zbozinek T D, Khalsa S S, Craske M G. New and emerging treatments for anxiety disorders BMJ 2026; 392 :e083441 doi:10.1136/bmj-2024-083441

https://n9.cl/7kmmr

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