JAMDA, 13 de agosto de 2018
La deprescripción puede ser exitosa y efectiva en clases seleccionadas de medicamentos, con la colaboración de farmacéuticos clínicos para la educación de pacientes y proveedores, y recomendaciones de medicamentos específicos del paciente, complementados por un seguimiento clínico cercano para detectar signos tempranos de exacerbación de enfermedades crónicas. Esta revisión también sugiere que la deprescrición puede (1) requerir costosas intervenciones intensas y continuas por parte de equipos clínicos; (2) no conducen a resultados esperados, como una mejor tasa de caídas, cognición y calidad de vida, o una tasa de admisión más baja; y (3) tienen resultados adversos inesperados que pueden afectar la calidad de vida de los pacientes.