La incidencia estable y la disminución de las tasas de mortalidad por cáncer de mama en mujeres en países de altos ingresos reflejan el éxito en la detección, el diagnóstico y el tratamiento. En cambio, el aumento simultáneo de la incidencia y la mortalidad en otras regiones indica deficiencias en los sistemas de salud. Sin intervenciones eficaces, muchos países no alcanzarán el ambicioso objetivo de la Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama de la OMS de lograr una reducción anual del 2,5 % en las tasas de mortalidad estandarizadas por edad para 2040. La creciente carga de cáncer de mama, que afecta desproporcionadamente a algunas de las poblaciones más vulnerables del mundo, exacerbará aún más las desigualdades en salud en todo el mundo si no se toman medidas inmediatas y decisivas. Lancet Oncol. Marzo de 2026